-LIBERTAD DE EXPRESION-

"Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto."

"No he venido a traer paz, sino espada" San Mateo. X,34


sábado, 28 de abril de 2012

ENTREVISTA AL GENERAL BLAS PIÑAR GUTIERREZ

Entrevista al general Blas Piñar Gutiérrez: “La Memoria histórica oficial es el producto del rencor y la incapacidad de la izquierda, por llamarla de alguna manera” Gustavo Morales.- Blas Piñar Gutiérrez, general del Ejército español, es el presidente de la Hermandad Santa María del Alcázar. En esa calidad es entrevistado por Gustavo Morales. El general Piñar recibe a este redactor con simpatía. Sus respuestas son rápidas y seguras, algunas de su afirmaciones, sorprendentes. -Pregunta: Sagunto, Numancia, el Baler, Santa María de la Cabeza, El Alcázar, ¿el heroísmo español también es estático? Blas Piñar Gutiérrez: Existe, de siempre, heroísmo español. Está demostrado por las propias páginas de la Historia. El suceso del Alcázar de Toledo, de esta manera, enlaza con una serie de actuaciones que tienen lugar no sólo en la Península Ibérica sino en el resto de Europa, América e, incluso, en Asia, con lo de las Filipinas. Pero además de las más conocidas, se podrían multiplicar estas defensas heroicas y de carácter numantino con historias menos célebres pero no por eso menos importantes. Tenemos que considerarlo algo intrínseco con la forma de ser del español. Pregunta: Había un plan de alzamiento, de ahí la concentración de guardias civiles en Toledo, pero no había un plan previo de encerrarse en el Alcázar, la caída de Toledo les empujó a ello. A su frente, el coronel Moscardó, jefe de la Escuela de Gimnasia. ¿Improvisación española? B.P.G: Estoy convencido de que tanto Moscardó como el resto de la guarnición no estaban al tanto de los planes del Alzamiento Nacional. Su reacción fue, un poco, reacción desde dentro, de sentimientos. En realidad, en Toledo no había unidades de combate, no había unidades operativas. Eran centros de enseñanza: la Academia, la Escuela de Gimnasia, el Colegio de Huérfanos y, luego, una serie de elementos administrativos; luego es lógico pensar que no estaban en el esquema del Alzamiento. De hecho, no se encierra ningún sacerdote lo que evidencia la improvisación. Pregunta: ¿Qué significó entonces la hazaña del Alcázar? B.P.G: Parece cada día más claro que la influencia de la liberación del Alcázar en el desarrollo de la guerra fue enormemente importante. Se puede hablar de un antes y un después. Hay que tener en cuenta que las poblaciones alzadas eran minoritarias, no sólo en cantidad sino en cuanto a capacidad de recursos con vistas a un enfrentamiento como el que se produjo en España. De alguna manera se da un vuelco importante a partir de la liberación de Toledo. Además, hubo una enorme repercusión en el aspecto moral. Fue la primera gran victoria del Ejército Nacional, con repercusión de carácter internacional, y fue la primera gran derrota del Ejército del Frente Popular que fue incapaz de mantener una capital pequeña pero que estaba sólo a 70 kilómetros de Madrid. Pregunta: La calidad de los oficiales, el sacrificio de los civiles, la militancia en el bienser antes que en el bienestar, ¿han desaparecido hoy los españoles de esa talla? B.P.G: La talla de los hombres se demuestra en los momentos difíciles. La situación de España, en este momento, no es fácil en absoluto. También es verdad que hemos llegado a esa situación de una manera lenta, progresiva, paso a paso. Entonces es más difícil que la talla de los hombres españoles, y también, por supuesto, de las mujeres, no haya reaccionado. Porque a los grandes enemigos se suceden las grandes reacciones y, en este momento, con este avance paulatino, meditado, tal vez programado, contra lo que es España no ha habido ese encontronazo violento que haya provocado la rebeldía. Se está produciendo, por lo menos, el inicio de un movimiento en las conciencias de los españoles que puede salir a la luz en cualquier momento. Nos pasa a todos, que rememoramos la Historia y vemos la huella que han dejado en ella los grandes españoles. Pero no dudemos que, para llegar a esos momentos, tuvieran que superar las dificultades que tuvieron o también situaciones muy parecidas a las que tenemos actualmente. Soy optimista. El momento de gloria se adquiere después de un gran período de duda, de dificultades, de traiciones, de falsas fidelidades. Lo que trasciende históricamente es el resultado de la acción. El futuro está en nuestras manos. Pregunta: Háblenos de la conversación del coronel Moscardó con su hijoB.P.G: Fue una decisión de Moscardó, sin influencias ni presiones. Sus subordinados estaban presentes en el despacho. Nadie esperaba que el jefe de Milicias llamara para amenazar con el fusilamiento del hijo de Moscardó. Quien tenía el teléfono en la mano respondió claro que se ahorrasen los minutos que le habían dado para pensárselo. Pregunta: El Ejército nacional que avanzaba desde el sur se desvió para liberar Toledo, ¿un símbolo o una obligación moral? B.P.G: La desviación fue relativa, en los últimos kilómetros. Cuando Franco inicia la marcha desde Sevilla hacia Madrid el camino más corto no era el que tomó. Desde el punto de vista militar los caminos más rápidos no son los más cortos. El Ejército Nacional fue a Badajoz. Franco eligió la ruta de Extremadura para sorprender al enemigo. Tenía un gran apoyo en el flanco izquierdo al tener a Portugal, un flanco seguro. También urgía la unión con las fuerzas del Norte, al mando de Mola, que estaban en una situación muy precaria, sobre todo por la falta de municiones. El camino teóricamente más largo era el realmente posible. Fue un acierto. Cuando llega a Talavera de la Reina tiene la disyuntiva de dirigirse directamente a Madrid o desviarse antes a Toledo. Franco llega a la conclusión, en ese momento, que con las fuerzas que tenía y las fuerzas que había en la capital, Madrid era imposible que cayera. La resistencia que iba encontrando aumentaba. El Ejército del Frente Popular cada día estaba mejor organizado y contaba con mejores medios humanos y materiales. Liberar Toledo era un golpe moral, el cumplimiento de una promesa. Pregunta: ¿Hay aún episodios poco conocidos en torno al Alcázar? Por ejemplo, el 26 de septiembre es derribado un Ju52 por los cazas rojos que ametrallan a la tripulación que salta en paracaídas, entre ellos a los hermanos de Julio Ruiz de Alda y de Ramiro Ledesma que resultan muertos. B.P.G: Falta el texto definitivo sobre la defensa y liberación del Alcázar de Toledo. Están los escritos inmediatos sobre la liberación, como los del padre Risco o Martínez Leal. Otros, principalmente militares, como Martínez Bande, fueron quienes realmente profundizaron en los archivos, otros autores se basan en él. Hay que destacar las aportaciones de Casas de la Vega y también de Palomino. Pero tanto Martínez Bande como Casas de la Vega han hecho estudios exclusivamente desde el punto de vista militar. En una guerra, como la nuestra, y en un episodio como el del Alcázar, hay cosas que trascienden a lo puramente militar que también pueden ser mucho más investigadas. Falta la obra, que podamos llamar definitiva, de estudio a fondo no sólo de los acontecimientos y de los hechos sino también de los personajes. Tanto de la defensa y de cada uno de los defensores, no sólo los más conocidos, como también de los atacantes que tuvieron su importancia porque eran la otra parte del asedio. Las figuras de los mandos de las columnas que mandaron desde Madrid o los propios jefes de las milicias hay que estudiarlas más en profundidad y saber cuál fue su papel exacto y su trayectoria. Para realzar los hechos hay que saber quién es el contrario que tienes enfrente. A veces, por denigrar a los atacantes se quita importancia a la defensa. La columna atacante tuvo enormes defectos, no había unidad de mando, mandaba todo el mundo: el jefe militar, el jefe de las milicias, el gobernador civil, había demasiados dando órdenes y pocos obedeciéndolas. Había mucha indisciplina pero eso no quiere decir que el contingente no fuera rectificando aquello, de alguna manera, a lo largo de los setenta días de asedio. A pesar de que había mucho miliciano de fin de semana y de hacerse la foto, hubo gente que murió en los sucesivos asaltos. Cuando la gente se juega la vida y la entrega por algo es una cosa que hay que respetar. Nosotros no somos como los de enfrente. Admiro a los últimos defensores del Frente Popular en Toledo, encerrados en algunos edificios. A su manera también ellos fueron heroicos. Su causa era equivocada pero en el valor personal, no generalmente pero sí en algunos casos, hay que reconocerles que lucharon bien. Como muchos de ellos, al final, fueron disidentes con la línea oficial comunista del Frente Popular no sobresalieron. Tagüeña fue un personaje, y no he visto que reciba reconocimiento alguno. Puedo añadir al coronel Casado y también a Cipriano Mera, un hombre admirable no sólo por su trayectoria en la guerra como soldado sino sobre todo por su vida posterior en Francia donde vivió y murió ejerciendo su oficio de albañil. Hay que reconocer que en el otro bando había gente que luchaba, con toda nobleza, por una España mejor. Que no compartamos su idea de esa España no quiere decir que no admiremos la generosidad de sus conductas. Ojalá en la España actual hubiera también gente de esa categoría en el otro bando. Pregunta: Ser héroes del Alcázar no fue suficiente para algunos que marcharon voluntarios en la División Azul B.P.G: Superar la situación del asedio del Alcázar rayó con el milagro. Las condiciones eran negativas y las perspectivas, muy negras para salir vivos de aquella situación. Lo lograron por su valor en la defensa y por la agresividad de las columnas que venían desde Sevilla. Humanamente hubiera sido fácil la explotación del éxito personal sin reclamar más puestos de riesgo. Pero no sucede así. La totalidad de los combatientes del Alcázar, que estaban en condiciones, se alistaron en las unidades del Ejército Nacional. Se incorporan, no sólo los militares en activo, que era lógico que siguieran en filas, sino aquellos retirados que entraron en el Alcázar y, sobre todo, los paisanos. Destacamos a los falangistas por ser el grupo más numeroso. A lo largo de la contienda fueron numerosos los que, habiendo salido con vida del Alcázar, cayeron combatiendo. Un mes o dos después cae durante las operaciones en la Casa de Campo el capitán Vela Hidalgo, todo un personaje, que había proclamado el Estado de Guerra en Toledo, había sido el enlace con los falangistas y encabezó la mayor parte de las salidas hacia el exterior del sitio. Son muy numerosos los ejemplos. Al acabar la guerra en 1939, como colofón, se alistan a la División Azul en 1941. Tras el conflicto de España, después de todo lo que habían pasado ellos con sus familias, se apuntan a una auténtica aventura, a un desafío, a un ejemplo de entrega al servicio de la patria como fue la División Azul. Algunos perecen allí, otros desaparecen y otros consiguen regresar a España para el último desafío: trabajar y sacar a España adelante. La labor de servicio no acaba en el combate sino que continúa en los años de trabajo en la paz para conseguir la España que heredó esto que llaman democracia y que no sabe lo mucho que ha recibido a costa del esfuerzo de una generación enormemente generosa. Pregunta: ¿Qué significa hoy esa hazaña, tres cuartos de siglo después? B.P.G: Lo que fue el Alcázar, a partir de los años 60, en la reconstrucción, se pudo seguir admirando no sólo por los españoles sino también por los extranjeros que lo visitaban. Esto mantenía de alguna manera vivo el recuerdo entre los españoles. El Ministerio de Defensa, con el cambio del Museo del Ejército a Toledo, hace desaparecer todas las huellas de la defensa del Alcázar en su sede actual. Retira las placas de otros países, de autoridades que reconocían lo que significó el sacrificio y el heroísmo del Alcázar de Toledo. Todo desapareció. Hasta han rebajado el suelo de los sótanos más de un metro para que no quede ningún rastro de lo que fue la defensa. Para colmo, la cripta, donde están enterrados los defensores que así lo quisieron, actualmente permanece cerrada. Es incongruente que una heroicidad, reconocida universalmente, mantenga cerrada la cripta para que los visitantes no la puedan ver como si les diera vergüenza a los que administran el Museo que aquello pueda ser conocido por las nuevas generaciones. Tratan de borrar lo que fue el Alcázar de Toledo porque consideran que es un símbolo y un símbolo importante. Está en línea con los tres objetivos que se ha marcado el adversario: la División Azul, el Valle de los Caídos y el Alcázar de Toledo. Son tres ejemplos conocidos, claros, limpios, universales y que necesitan combatir haciendo desaparecer cualquier recuerdo, tras fracasar en tergiversar su significado en nombre de una memoria histórica que significa la destrucción de la huella histórica. Pregunta: ¿La Memoria histórica oficial pretende ganar con la tinta en el BOE lo que fueron incapaces de conseguir por los hechos? ¿Es el rencor una seña de la identidad de la izquierda? B.P.G: Está claro que es el rencor, no tiene otra explicación. Los ejércitos son grandes no sólo por sus victorias sino también por sus derrotas. A las ideas y los valores les pasa igual. Una izquierda, por llamarla de alguna manera porque no sé si merece ese nombre, que hubiera sabido reconocer la derrota en la guerra y en la paz de España se hubiera puesto a trabajar por el bien de España. Porque los objetivos teóricos de esa izquierda, sobre todo en el aspecto social, los cumplió mucho más profundamente el régimen de Franco. No habrían intentado lo más miserable que se puede hacer, que no es destruir las obras de Franco porque no son malas y no las echan abajo, lo que eliminan son las placas, los nombres, los recuerdos pero mantienen las obras. Si hubiera sido tan nefasto el régimen de Franco pondrían placas diciendo que esas cosas malas eran obra de Franco, no quitarían la placa para que no se sepa quién lo hizo. Es el producto del rencor y la incapacidad. Pregunta: ¿Cuáles son hoy los objetivos de la Hermandad que preside? B.P.G: La Hermandad nace en el propio asedio. Una de las virtudes que tiene es el espíritu con que vivieron el asedio. Una sus las manifestaciones es que el ocho de agosto ya se publican en el diario El Alcázar los estatutos de la primera Hermandad del Alcázar de Toledo. Eran conscientes de los trascendentales vínculos que allí hacían en defensa de unos valores. Querían que aquello perviviera, tras el asedio. Con ese fin se crea esa Hermandad acogida a la organización eclesiástica: está inscrita en el Arzobispado de Toledo porque la fe católica es la base de los valores patrióticos que defiende. Los primeros años, la Hermandad estuvo compuesta por los combatientes y las familias que estuvieron dentro. Con el paso del tiempo, para darle continuidad, se da acceso también a sus descendientes por vía directa. Pasados 75 años hemos hecho una actualización de la Hermandad.Ç Además de los hermanos de pleno derecho, puedan asociarse quienes mantengan los mismos valores con el mismo espíritu. Lo que era un recuerdo de un hecho heroico que unía a los participantes y familiares tiene que tener un tono más activo para cubrir el hueco que dejan los que tenían que proteger la hazaña del Alcázar de Toledo y su repercusión. No olvidemos que el Alcázar fue un hecho militar donde se consiguieron tres Cruces Laureadas individuales, una Colectiva, varias Medallas Militares individuales, etc. Como este heroico hecho de armas lo quieren suprimir como ejemplo, la Hermandad asume una nueva obligación: cubrir ese vacío que han dejado las estancias oficiales. Por eso llevamos a cabo una serie de conferencias divulgativas en distintas capitales y pueblos de España. También publicamos una serie de libros, como uno de Doménico Caporilli, el guionista de “Sin novedad en el Alcázar”, llamado El asedio del Alcázar de y una novela de la hispanovenezolana Lídice Pepper, Tiempo de amor y odio. El miércoles de la semana que viene (28 de septiembre) tendremos la presentación de un libro de fotografías de la defensa y liberación del Alcázar, editado por La Esfera de los Libros. Todos se presentarán en el salón de actos del Centro Cívico Padilla, en la toledana calle de Santo Domingo “El Antiguo” nº 4. Además de todo eso, y como objetivo importante, tenemos la idea de abrir una sala de exposiciones y museo en la sede de la Hermandad en Toledo, en la calle Alférez Provisional. Curriculum de Blas Piñar Gutiérrez Casado, tiene tres hijos y dos nietos. Nace el 25 de abril de 1948 en Madrid, donde realiza sus estudios de primaria y secundaria, iniciando los estudios de Derecho en 1965. Ingresa en la Academia General Militar en 1968 (XXVII promoción), recibiendo el despacho de Teniente de Infantería en 1972. Sus primeros destinos fueron el Centro de Instrucción de Reclutas nº 1 (Colmenar Viejo), el Regimiento de Infantería Motorizable Saboya nº 6 (Leganés) y la Compañía de Operaciones Especiales nº 41 (Barcelona). Obtiene el título de licenciado en Derecho por la Universidad complutense de Madrid. en 1974. Como Capitán desempeñó en el Batallón de Cazadores de Montaña Cataluña IV (Berga, Barcelona), en la Instrucción Militar de la Escala de Complemento, en el CIR nº 8 (Alicante) y en el Parque de Automóviles nº 1 (Villaverde). De Comandante y Teniente Coronel estuvo destinado en la Escuela Logística del Ejército y en el Estado Mayor de la División Acorazada Brunete nº 1. Como Coronel desempeñó en el CESEDEN (Centro Superior de Estudios para la Defensa Nacional) y al mando del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias nº 31. De General fue Subdirector de Doctrina del Ejército (Granada). Cursos militares: - Operaciones Especiales (Guerrilleros). - Paracaidista. - Buceador de Combate. - Buceador de Asalto. - Inteligencia Táctica. - Inteligencia Estratégica. - Estado Mayor. Comisiones en el extranjero: - Misión ONUCA en Centroamérica. 1990. - Escuela de Guerra en la República Argentina. 1993. - Agregado Militar en Buenos Aires, Asunción y Montevideo. 1995 a 1998. - Mando de la Agrupación Táctica Española XVIII en Bosnia-Herzegovina. Misión SFOR de la OTAN. 2002. - Jefe de la Delegación española en el Comando Central norteamericano, USCENTCOM, Tampa, Florida. 2005. Es Presidente de la Hermandad Santa María del Alcázar de Toledo. ALERTA DIGITAL

jueves, 26 de abril de 2012

El estado de las relaciones FSSPX-Roma, según la FSSPX

El estado de las relaciones FSSPX-Roma, según la FSSPX Publicamos la parte relacionada directamente con el tema de las relaciones Roma-FSSPX del sermón de Mons. Bernard Fellay, Superior general de la Fraternidad San Pío X, pronunciado la fiesta de la Inmaculada Concepción, 8 de diciembre de 2011, en Ecône. Puede verse completo en DICI. Estas son las más recientes palabras de esta Fraternidad sobre las conversaciones en curso con la S. Sede Apostólica. El combate espiritual de la Fraternidad San Pío X Al saludar a la Santísima Virgen y sus virtudes, aunque no pensamos inmediatamente en ello, la Iglesia nos recuerda que no se trata únicamente de una hermosísima perfección, sino al mismo tiempo de una victoria. Y quien dice victoria, dice igualmente combate y lucha. Si la Fraternidad quiere tender a esta santidad, ha de luchar. Sus miembros han de luchar. Contra sí mismos, desde luego, pero también contra el mundo. Se trata un poco de todo nuestro programa. Ahí descubrimos algo muy misterioso: la época en que vivimos. Por un gran misterio, Dios ha permitido que el espíritu del mundo intente introducirse en la Iglesia. No hay que luchar únicamente contra los enemigos exteriores, sino también contra un espíritu no católico que ha entrado en la Iglesia. Manifiestamente, se ve con claridad que con todos los cambios recientes, la introducción de este espíritu se efectuó en el momento del concilio Vaticano II. Es una tragedia atroz. Este mal es un gran misterio. Pablo VI habló del «humo de Satanás». Es como si el demonio hubiera puesto un pie en el santuario. Es una realidad que nos deja helados, radicalmente lo contrario de lo que es la Iglesia. En el Credo, cantamos que ella es santa y nosotros creemos que lo es. Y resulta que algunos prelados, obispos, cardenales e incluso Papas invitan a hacer lo que la Iglesia siempre ha prohibido, con graves prohibiciones y con amenazas que llegaban hasta la excomunión. Éste es el motivo por el cual Mons. Lefebvre dijo «no puedo». Y si ustedes mismos están aquí es por el mismo motivo: no, no podemos, porque tales cosas ofenden a Dios. Es un gran misterio, porque al mismo tiempo que vemos estas cosas y que se debe decir «no», hay que seguir diciendo también que la Iglesia tiene las promesas de Dios: «Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella» (Lc 16, 18). Por una parte hay que mantener que es la Iglesia de Cristo, la Iglesia fundada por Dios, y por otra vemos muchos elementos que no son de la Iglesia, que son lo contrario de ella y que están en su interior. Demos una imagen concreta que nos ayude a comprender esto: es como una enfermedad que se ha introducido en un cuerpo; tal enfermedad es como un cuerpo extraño, pero ese cuerpo extraño está en el interior. ¿Cómo reaccionan las células que se encuentran en presencia de esos cuerpos extraños? Es evidente: ¡intentan defenderse! Y resulta que ahí, peor aún, los órganos de control nos dicen: «Ustedes no tienen que defenderse». Hay que tragárselo todo y aceptarlo todo. Y desde hace 40 años, pronto 50, estamos en ese estado, pues hasta ahora no vemos un gran cambio. Las propuestas recientes de Roma Ustedes se han enterado de que ha habido una propuesta de Roma, propuesta que dice: «Estamos dispuestos a reconocerlos a ustedes». El problema es que sigue habiendo una condición. Esta condición ha podido variar un poco en su formulación, pero en el fondo sigue siendo la misma. Esta condición es: hay que aceptar el Concilio. Podría resumirse la situación actual diciendo: «Sí, ustedes pueden criticar el Concilio, pero con una condición: primero hay que aceptarlo». Y nosotros decimos: «¿Que se puede criticar después?» Creo que este es un resumen honesto de la situación actual. No es difícil describirles a ustedes nuestra respuesta. Evidentemente, las fórmulas son cada vez más interesantes y cada vez más próximas a lo que decimos nosotros. Actualmente, estamos llegando a un punto que manifiesta la profundidad del problema. En esa famosa propuesta, se nos dice: «Ustedes se comprometen a reconocer que en los puntos del Concilio que plantean dificultad, el único modo de comprenderlos es entenderlos a la luz de la Tradición continua y perpetua, o sea, a la luz del Magisterio precedente». La luz de la Tradición es el único modo con el que se pueden comprender los puntos dudosos. Van incluso más lejos: «Cualquier proposición e interpretación de estos textos dudosos, que se opusieran al Magisterio perpetuo y continuo de la Iglesia, debe rechazarse…». Es lo que nosotros hemos hecho siempre. Pero hay un diminuto inciso que añade: «…como dice el Nuevo Catecismo»; ahora bien, el Nuevo Catecismo repite lo que dice el Concilio. Dicho de otro modo, sobre el principio no podemos estar sino de acuerdo. En cambio, la aplicación es completamente opuesta. Ellos pretenden que están aplicando el principio, diciendo: todo lo que se hizo en el Concilio es fiel a la Tradición y está en coherencia con ella, ya se trate del ecumenismo o de la libertad religiosa. Esto les muestra a ustedes la gravedad del problema. Hay un problema en algún lado. No puede ser de otro modo. El problema radica en la comprensión de algunas palabras, y por supuesto éstas son: «Tradición» y «Magisterio». El modo con que ellos comprenden estas palabras es subjetivo. Desde luego, la palabra «tradición» se puede comprender eventualmente en el sentido de «transmitir»: el acto de transmitir. Es una transmisión. Pero el modo habitual de comprender esta palabra versa sobre su contenido. ¿Qué es lo que se transmite? ¿Qué es lo que se transmite de generación en generación? La definición clásica de la Tradición es «lo que se ha creído siempre y en todas partes» (Conmonitorio de San Vicente de Lerins). «Lo que» designa aquí el objeto. Pero ahora es como si se pasara del objeto al sujeto, no fijándose sino en quién transmite. Por lo cual, nos hablan de «tradición viva», por que el que transmite, cuando transmite, está vivo. Ahora bien, la vida se mueve y cambia. Los Papas cambian… y, por consiguiente, la tradición cambia, pero sigue siendo la tradición. Se trata de la misma tradición, pero que cambia. La Iglesia ha considerado también este sentido, pero de un modo completamente secundario. No se refiere a esto cuando habla de la Tradición, sino a lo que se denomina el depósito de la fe, el conjunto de verdades que Dios ha confiado a la Iglesia para que lo transmita de generación en generación, para que las almas se salven. Se trata del contenido. Por esta razón, con la definición de la infalibilidad en el concilio Vaticano I, la Iglesia enseña que el Espíritu Santo fue efectivamente prometido a San Pedro y a sus sucesores, es decir, a los Papas; pero no fue prometido de tal modo que, mediante una nueva revelación, los Papas enseñasen algo nuevo. Fue prometido para que, con la ayuda del Espíritu Santo, San Pedro y los Papas conserven santamente y transmitan fielmente algo que no cambia, esto es, el depósito revelado. ¿Dónde está el verdadero problema de la Iglesia? Ahí estamos. Esto es lo que intentamos hacer; ya que efectivamente hay un gesto de Roma hacia nosotros, hay que reconocerlo, un gesto sorprendente después de las discusiones doctrinales en las que se comprobó que no estábamos de acuerdo. En efecto, se trata de una situación parecida a la de dos personas que se encuentran, discuten y llegan a la conclusión de que no están de acuerdo. ¿Entonces, qué estamos haciendo? Roma nos dice: ¡ustedes tienen que aceptar! Y nosotros respondemos: no podemos. Por lo cual, lo que decidimos hacer, además de responderles que no podemos, es decirles: ¿no podrían ustedes mirar las cosas de un modo un poco distinto? ¿no podrían ustedes intentar comprender que no es la Fraternidad la que constituye un problema? Hay efectivamente un problema en la Iglesia, pero no es la Fraternidad; nosotros no somos un problema sino porque les estamos diciendo a ustedes que hay un problema. Así que les pedimos que se ocupen del verdadero problema. Estamos dispuestos, y no deseamos sino una cosa: atacar precisamente el verdadero problema. Ustedes se dan cuenta de que humanamente no hay mucha esperanza de que acepten cambiar su postura. ¿Tal vez los sinsabores de la Iglesia? El hecho de que actualmente se está manifestando de un modo mucho más claro el desastre y la infertilidad: ya no hay vocaciones. Es algo espantoso. Estaba viendo hace unos momentos el número de Hermanas de la Caridad, aquellas hermanas que estaban por todas partes en Francia: creo que ya no quedan en toda Francia sino 3 de entre 30 y 40 años; e igualmente 3 de entre 40 y 50 años; la mayor parte, es decir unas 200, se sitúan entre 70 y 80 años, o entre 80 y 90 años. Algunas ya tienen más de 100 años, y resulta que numéricamente son más que las que tienen 20, 30, 40 ó 50 años. Y si consideramos el conjunto de 20 a 50 años, tan sólo hay una más que las que tienen 100 o más años: 9 contra 8. ¡Las hermanas que en todas partes en el campo se ocupaban de todas las obras caritativas! Se acabó. Y este es un ejemplo entre miles. Veamos los sacerdotes, desde el punto de vista que se quiera: es una Iglesia que está muriendo y desapareciendo. Es algo que debería hacer reflexionar. Pensamos y esperamos que algunos empiezan a reflexionar, pero tenemos la impresión de que no basta. Por supuesto, hace falta una gracia. Hay que rezar. ¡Recen! Recen para que Dios libere realmente a la Iglesia y para que la Santísima Virgen haga algo. Ella es la que prometió que al fin triunfaría su Corazón Inmaculado, para sacar a la Iglesia de este desastre. Para nosotros, que estamos implicados en esta gran batalla por la Iglesia, hoy resulta un honor extraordinario poder ser miembros de esta Fraternidad. Por ello, le pedimos a la Santísima Virgen ser dignos miembros de esta Fraternidad. Vivamos según sus estatutos, fielmente. Observen ustedes el reglamento del seminario, como se les pide, de todo corazón, poniendo en ello la gran caridad que nos piden los Estatutos de la Fraternidad. Se la hemos de pedir a la Santísima Virgen, para que realmente, cada día, agrademos a Dios y nos santifiquemos, y mediante ello, podamos ganar almas para Dios, las almas que se nos confían, para la mayor gloria de Dios, y el honor de la Santísima Virgen y de la Iglesia. Así sea. (Fuente: FSSPX/Ecône – Transcripción y títulos de DICI)